Manuel cada vez que quiere hablar se siente bloqueado, encuentra muchas dificultades para expresar lo que de verdad opina o siente. Incluso, a veces no se siente con la confianza de poner límites para protegerse así mismo. Otras veces, se queda en blanco como si no supiese qué decir. Pero, cuando está a solas le viene todo de golpe a la cabeza; sus palabras se convierten en una carga muy grande; todo lo que no pudo decir está enterrado en alguna parte de su cuerpo, hay tanto que a veces su cuerpo le duele.
«Di lo que sientes o esos silencios te harán ruido toda tu vida”
Laura siente que cada vez que intenta hablar, su voz se queda atrapada en la garganta.
El miedo a ser juzgada le roba las palabras, dejándola invisible y en silencio.
Lo que no expresa se acumula dentro de ella como una carga que pesa cada día más.
¿Alguna vez te has sentido así?
¿Te has quedado callado teniendo tanto por decir?






