Cuidado con querer pretender ser tu mejor versión de ti mismo. Si prestamos atención a la frase, nos podemos encontrar con varios mensajes implícitos muy dolorosos para nuestra autoestima como por ejemplo que “no está bien ser tal y como eres en todas tus facetas”. Es una forma de invalidar tu identidad poliédrica y lanzarte el mensaje de “esta parte de mi es malo, lo tengo que reprimir a toda costa” o “yo soy insuficiente”, o “tengo que fingir que soy tal para encajar”, “si me mostrara tal y como soy, no voy a gustar”.
Además, la noción de «ser tu mejor versión» puede estar asociada con una hiperexigencia interna que nos lleva a autoimponernos estándares imposiblemente altos. Esto puede llevarnos a sentirnos constantemente insatisfechos con nosotros mismos, incluso cuando estamos logrando grandes cosas. Esta sensación de insuficiencia puede ser extremadamente dañina para nuestra autoestima y bienestar emocional.
Entonces, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de la trampa?
La idea de «ser tu mejor versión» puede convertirse en una trampa psicológica cuando se malinterpreta o se internaliza de manera incorrecta. Aquí te explico por qué puede convertirse en una trampa:
- Perfeccionismo extremo: la búsqueda constante de ser la mejor versión de uno mismo puede llevar a un perfeccionismo extremo, donde nunca estás satisfecho/a con tus logros porque siempre sientes que podrías haber hecho más o sido mejor. Esto puede provocar ansiedad, estrés y una sensación de fracaso constante.
- Comparación constante: la idea de «ser tu mejor versión» puede fomentar la comparación constante con los demás, lo que puede socavar tu autoestima y provocar sentimientos de inadecuación. Siempre te comparas con los estándares externos de lo que se considera ideal y te juzgas duramente a ti mismo/a cuando no cumples con esas expectativas.
- Negación de la autenticidad: wn algunos casos, la idea de «ser tu mejor versión» puede llevar a la negación de tu autenticidad y la supresión de partes importantes de ti mismo/a que no encajan con el ideal que estás tratando de alcanzar. Esto puede hacer que te sientas desconectado/a de ti mismo/a y deprimido/a.
- Autoexigencia desmesurada: la búsqueda constante de ser tu mejor versión puede llevar a una autoexigencia desmesurada, donde te presionas constantemente para alcanzar metas cada vez más altas, sin tener en cuenta tus propias necesidades, límites o bienestar emocional.
- Insatisfacción crónica: siempre estás persiguiendo un ideal inalcanzable de perfección, lo que puede llevarte a sentirte perpetuamente insatisfecho/a con tu vida y tus logros. Nunca te sientes lo suficientemente bueno/a, lo que puede afectar negativamente tu salud mental y emocional.
Sin embargo, es importante destacar que «ser tu mejor versión» no tiene por qué significar ninguna de estas cosas. En su forma más pura y auténtica, ser tu mejor versión debería significar estar alineado con tus valores, necesidades y esencia amorosa. Se trata de crecer, evolucionar y desarrollarse como persona, reconociendo y aceptando todas las partes de uno mismo, tanto las que nos gustan como las que nos resultan más difíciles de aceptar.
Por lo tanto, si entendemos «ser tu mejor versión» como una forma de estar en sintonía con nuestra verdadera esencia y vivir de acuerdo con nuestros valores más profundos, entonces puede ser una herramienta poderosa para el crecimiento personal y la realización. Sin embargo, es importante recordar que todas las caras que somos, todas las partes que habitan en nosotros, son igual de valiosas. La verdadera belleza radica en nuestra autenticidad y en nuestra capacidad de abrazar nuestra propia complejidad sin juicio ni autocastigo.







